Cocina japonesa, china y tailandesa. En el DF, pocos lugares con los sabores que aquí se ofrecen. Su público es joven: extranjeros, chavos del barrio y modernillos.
Podría decirse que tiene toda la onda de un lugarcito de Brooklyn, por su decoración y aire cosmopolita, guardando las debidas dimensiones, desde luego. Su carta: rollos de sushi, platillos como Pad Tai, el típico tazón de arroz con cubos de atún (magurodón), curry, cerdo al jengibre y bebidas variadas, calientes y frías, como agua de hoja de limón, té verde y de jazmín, calpis, cafés y refrescos. Una amplia selección de postres. Mi favorito: pastelito de té verde. En Álvaro Obregón, entre Mérida y Frontera.
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